Aprender a disfrutar es complicado.
Apenas, unos segundos despues de que uno se da cuenta de que esta disfrutando empieza la paranoia.
Si estas disfrutando solo, empezas a pensar enseguida en las obligaciones, que nunca son las reales obligaciones, sino que realmente son pavadas.
Si estas con otra persona, incoscientemente vas incluyendo en el ambiente una sospecha en el otro de que no estas disfrutando la situación, acto seguido de un "estas bien?", "te estas muriendo de embole, no?"o similares dependiendo de la situacion en que se disfrute.
Situación complicada de revertir, y hacer creíble hacia el otro si la hay, porque ya plantaste en esa cabeza tambien la paranoia boba que te agarro a vos.
Seguido de esto, es muy difícil volver a la situación del disfrute; pero no imposible.
Siempre ayuda un poco el hecho de ser distraído, ya que por cualquier cosa, y si uno agarra el pensamiento en "el comienzo"(por asi decirlo) puede llegar a desviarlo por cualquier pavada que el otro comente, o haga, o bien, de repente poniendo fija la mirada en X , siempre y cuando esa X tenga un sentido, para uno.
La inconsciencia es lo que le da el factor animal al pensamiento, que a su vez , le da el factor placer al ser humano.
Conclusión parcial y apresurada:
Hay que matar al enano que se despierta y hace andar la maquinola de la consciencia; pero ojo!, solo en el turno del placer.
martes, junio 05, 2007
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