domingo, mayo 20, 2007

Primer piso, trigésimo año







Muchas cosas con su tierra y años encima esperandonos,
juro que estaban ansiosas, se tiraban hacia nosotros:
una tetera lloró
y una taza de té celeste nos dijo que se corria un rumor
algo habian escuchado, pero pensaron falsa alarma
como muchas otras veces.

A veces las cosas lloran por nosotros
porque uno no se anima al verlas.

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